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Te Vas a Acordar de Mí [Personal] 10 julio, 2013

Posted by José M. Saucedo in Personal, Videojuegos.
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Hace poco más de una década comenzó todo, al menos para mí, en el medio de los videojuegos. No me tocó ser de esa generación que estuvo ahí creando las primeras grandes revistas de gaming que se editaron en México y tampoco formé parte de esos grupos que en la red hicieron esos foros y páginas -ahora inexistentes- que sentaron las bases en las cuales se establecieron muchos de los elementos clave para darle forma y fondo a esta “profesión”. En la verdadera e incontable historia del medio de los videojuegos en México siempre me he visto como el wey que salió de la nada para hacer revistas sin avisarle a nadie, trabajando separado de esos grupos que se hicieron por amistad o interés común y teniendo siempre un punto de vista particularmente distinto al de la mayoría. Ser del montón que no era del montón fue una etapa divertida para mí y que recuerdo con mucho cariño, pero al final todo eso es una historia tan antigua que no tendría sentido retomar o rearmar en este escrito si no fuera porque se está repitiendo otra vez, y todo porque el medio mexicano de los videojuegos olvidó esa simple y sencilla razón por la cual se originó…

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A principios del Siglo XXI se dio un boom mediático en la Ciudad de México donde, sin ponernos de acuerdo, muchos nos dimos a la tarea de lanzar nuestros propio medios dedicados a los juegos de video. Desde las editoriales más prestigiadas hasta los esfuerzos independientes más loables, todos salimos de la nada a triunfar en un mercado que tenía años de existir, pero que nadie había tenido el valor o las ganas de intentarlo hasta que mi generación decidió tomar el mando. La limitada experiencia en línea con la que gozábamos, junto con la educación y –en algunos casos- una visión de negocio, fueron las razones con las que nos abrimos la puertas para dedicarnos a lo que muchos definían en ese momento como su pasión y vaya que lo hicimos con fuerza.

De 1999 al 2005, los medios especializados en videojuegos florecieron en México como nunca antes se había visto, obedeciendo a los requerimientos del mercado, a la pasión de sus consumidores y al gusto o necesidad de protagonizar una parte de un negocio que estaba creciendo en el país como nadie lo esperaba en esa época (junto con los eventos, tiendas y la distribución de los propios juegos). Lamentablemente, después de toda explosión o boom sólo quedan cenizas y recuerdos, donde el verdadero interés de lo que se invirtió en esa época ya finalizada es lo que logra mantenerse y en el caso de los medios de videojuegos, es verdaderamente lo poco que queda de esa época lo que genuinamente vale la pena.

Claro, en este momento podría ser fácil juzgar este texto como el de un nostálgico mamón que no quiere aceptar el cambio o el de un necio que está en contra del avance tecnológico, además que no faltará aquel que está esperando ansiosamente leer chismes de algo o alguien es específico, pero la intención de este escrito no es esa.

Como lo comenté anteriormente, muchas fueron las razones por las cuales comenzaron a proliferar revistas, gacetas, columnas de periódico, podcast, videocast y hasta programas de televisión o radio dedicados a los juegos de video, todos ellos hecho en México para los videojugadores mexicanos. Si, fueron muchos, pero durante su época de gestación y en la más fuerte temporada en la que estuvieron disponibles, todos ellos se manejaron bajo los tres grandes puntos por los cuales comenzó ese movimiento en el año 2000.

Hacer un medio de información dirigido al público mexicano, con información relevante para el mismo y que reconociera a los jugadores como un mercado que así como consume, también puede influir en lo que se produce era una prioridad genuinamente grande. Años de revistas dedicadas a una compañía o con contenidos dirigido a públicos norteamericanos o europeos hicieron que los vidoejugadores locales levantáramos la voz, saliendo de foros y BBSs para tener nuestro propio espacio público, nuestra propia sección o medio en esta gran industria.

Si todo estaba bien planteado, con planes bien bonito y, durante un momento, un futuro brillante para todos los involucrados, ¿qué fue lo que pasó? La respuesta más simple es una lección histórica, ya que mientras desde afuera se veía crecer y madurar genialmente al medio de los videojuegos en México, la inmadurez y el protagonismo comenzaron a mermarse desde adentro. Malos entendidos, malas intenciones, pésimas decisiones, envidias y corajes hicieron que medios cerraran, se separaran y en los casos más infantiles, nacieran con la única intención de ser la piedrita en el zapato de alguien más. Mientras todo esto ocurría de maneras tan públicas como privadas, la intención der el mejor o el más destacado se deformó en una grandísima tendencia donde los medios y sus protagonistas se volvieron predicadores, personas que no sólo creían tener toda la razón, sino que buscaban imponerla entre sus compañeros y su competencia a través de sus lectores y fanáticos.

Todo esto ocurrió en menos de cinco años, de hecho yo fui parte de ello, y aunque no dudo que estas situaciones se vean o vivan en cualquier otro medio o industria, la razón que me llevó a escribir esto es la forma en cómo, con sus debidas excepciones la historia vuelve a repetirse con medios llenos de “editores” que tienen la razón en lo que escriban, sitios que nacen como piedras del zapato para otros más, colaboradores que quieren escribir su opinión sin importar si están hablando de un videojuego, una película o un disco, directivos que quieren visitas y presencia, páginas armadas íntegramente de copiar y pegar información de otras, etc… La larguísimas letanía de quejas que hay sobre el actual medio de videojuegos en México es larga, conocida y poco sorprendente pero, al final, el problema ya no está ahí, sino en la falta de atención o intención a resolverlos.

¿Qué paso con la intención de dedicar el medio para la comunidad de videojugadores mexicanos cuando la discusión siempre son los lanzamientos en Europa y los juegos exclusivos para Japón? ¿Qué paso con ese reconocimiento a la cultura mexicana de videojuegos si los torneos y clanes profesionales no importan a menos de que estén en una competencia internacional? ¿De qué sirve tener una opinión propia si ésta no sigue el hype establecido por el marketing internacional?

Cuando escribí el Decálogo del Periodista Videojugador hace unos años, muchos de los puntos ahí mencionados nacieron de estos problemas y situaciones que menciono pero, la verdad, veo que todo eso ya dejó de importar completamente puesto que el mercado para el que nacieron los medios mexicanos de videojuegos ya decidió hacerlos a un lado.

¿De qué sirve que un consumidor local escriba y opine sobre un producto si al final lo que me ofrece no es más que lo que ya se vio y publicó en otro país, antes de tiempo y de mejor manera?

Mientras que decenas de sitios nacen y mueren creyendo que publicar una nota en un blog es periodismo, piensan que compartir un video de YouTube en Twitter o Facebook es exclusiva y creen que por tener un dominio propio ya están acreditados para que las compañías regalen juegos, códigos, viajes y pedas, ya tanto las propias tiendas como los usuarios dejaron de ponerles interés o atención.

Al día de hoy, tres de las cadenas de videojuegos más importantes del país ya toman sus decisiones de compra y promocionan los juegos que venden en base a las calificaciones que se publican en Metacritic. Si ya las tiendas hacen eso habiendo tantos medios locales de donde obtener una información más acorde al consumidor que las visita, ¿qué harán los consumidores que sí saben diferenciar un juego de Nintendo de uno para Xbox 3560?

Obviamente la inmadurez personal, la falta de formalidad, profesionalismo, interés e intención más allá del fanboyismo o la moda ha mermado fuertemente a los medios de videojuegos en México, tanto que el interés tanto de las compañías como de los propios consumidores ha comenzado a perderse de una forma tan tajante que no dudo que hasta los mismos medios dejen de tomarse en serio dentro de poco.

Hace mucho, un amigo se burló de quien preguntaba que si era necesario ética e integridad en el trabajo del periodismo orientado a los juegos de video. Hoy la respuesta es diferente, porque no sólo este tipo de periodismo existe, sino que ha sido tan desdeñado por sus propios profesionistas que tendrá que pasar demasiado tiempo para que alguien lo vuelva a tomar en serio.

Comentarios»

1. El periodismo otaku en México: ¿Qué? (Parte I) - Desde El Palacio Valhalla - 11 enero, 2014

[…] El periodista José M. Saucedo da una explicación que si bien se redactó hacia las publicaciones informativas sobre videojuegos, esta también puede aplicarse a nuestro particular medio: […]

2. El periodismo otaku en México: ¿Qué? (Parte I) | Desde El Palacio Valhalla - 26 octubre, 2013

[…] El periodista José M. Saucedo da una explicación que si bien se redactó hacia las publicaciones informativas sobre videojuegos, esta también puede aplicarse a nuestro particular medio: […]

3. asdaf - 12 julio, 2013

Lástima que estas malas prácticas ahora se extiendan a las agencias de RP que manejan a las cuentas de videojuegos.

4. Mr. Fusion (@IndeegoCarmine) - 12 julio, 2013

Este debe ser uno de tus artículos más valiosos, ahora uno de mis favoritos.


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